Datos curiosos que debes conocer antes de ir a Sant Feliu de Guíxols
Sant Feliu de Guíxols, un encantador pueblo situado en la Costa Brava de España, es conocido por su belleza natural, su rica historia y su vibrante cultura. Si estás planeando ir a Sant Feliu de Guíxols, hay muchos aspectos interesantes que quizás no conozcas, pero que te harán apreciarlo aún más. Desde su fascinante historia de asentamientos íberos hasta su relevancia en la industria del corcho, este destino ofrece mucho más que hermosos paisajes y playas.
En este artículo te mostramos los datos curiosos sobre Sant Feliu de Guíxols que debes conocer antes de tu visita.
Primeros asentamientos íberos en Sant Feliu de Guíxols

Uno de los aspectos más fascinantes de Sant Feliu de Guíxols es su rica historia que se remonta a tiempos prehistóricos. Los primeros asentamientos íberos en esta región datan de siglos antes de la era cristiana. Esta zona fue un importante centro de intercambio y comercio para las tribus íberas, quienes aprovecharon su ubicación costera para conectar con otras civilizaciones.
Los arqueólogos han encontrado vestigios de estos primeros habitantes en diversas áreas de Sant Feliu, lo que confirma la importancia de este sitio en la historia de la región. Estos descubrimientos no solo revelan la vida cotidiana de los íberos, sino también su influencia en la configuración cultural de la Costa Brava. Así que, si eres un amante de la historia, Sant Feliu de Guíxols es un destino que te cautivará con sus raíces profundas.
La Caseta de Salvament: Una joya histórica

Si te adentras en la historia del pueblo, no puedes dejar de visitar la Caseta de Salvament, uno de los pocos edificios de este tipo que se han conservado en toda España. Esta caseta fue originalmente construida a finales del siglo XIX y se utilizaba para garantizar la seguridad de los pescadores en tiempos de tormenta. Hoy en día, es un símbolo de la historia marítima de Sant Feliu de Guíxols y un lugar ideal para los visitantes que deseen conocer más sobre la vida en la costa durante esa época.
La Caseta de Salvament no solo es un lugar lleno de historia, sino que también ofrece unas vistas impresionantes del mar, lo que lo convierte en un sitio perfecto para hacer fotos y recordar tu visita a este histórico pueblo.
La Via Verde Carrilet: Un recorrido único

Si eres amante de la naturaleza y el senderismo, la Via Verde Carrilet es una de las rutas más destacadas de Sant Feliu de Guíxols. Esta antigua vía férrea ha sido transformada en un sendero que conecta diversos puntos de la Costa Brava, permitiendo a los excursionistas disfrutar de paisajes espectaculares. A lo largo del recorrido, los visitantes pueden admirar la flora local, pequeños pueblos y vistas panorámicas que hacen que cada paso valga la pena.
Una caminata o paseo en bicicleta por esta via verde es una de las mejores maneras de conectar con la naturaleza de la zona y, sin duda, una de las experiencias que más recuerdan quienes deciden ir a Sant Feliu de Guíxols.
La industria del corcho en el siglo XIX y XX

Durante los siglos XIX y XX, Sant Feliu de Guíxols fue un centro clave para la industria del corcho en España. Según informes históricos, en 1901 había alrededor de cuarenta fábricas de corcho en la zona, que empleaban a más de 3.200 personas, muchas de ellas mujeres. Esta industria no solo fue crucial para el desarrollo económico de la región, sino que también dejó una huella en la arquitectura y el carácter industrial de Sant Feliu de Guíxols.
Hoy en día, el legado de la industria del corcho sigue vivo en el paisaje de la ciudad, y algunos museos y exposiciones locales siguen rindiendo homenaje a esta parte fundamental de su historia. Además, la rica historia industrial de la ciudad está presente en diversos rincones del municipio, que podrás descubrir mientras exploras sus calles.
Un crecimiento espectacular de la población extranjera en los últimos 25 años
A lo largo de las últimas décadas, Sant Feliu de Guíxols ha experimentado un notable aumento en la población extranjera. Muchas personas de diferentes partes del mundo, atraídas por su belleza y calidad de vida, han elegido este encantador pueblo como su hogar. Este cambio demográfico ha influido en la cultura local, haciendo de Sant Feliu de Guíxols un lugar multicultural y vibrante.
Este incremento en la población extranjera ha dado lugar a una mayor diversidad en la oferta gastronómica, eventos y actividades culturales, lo que hace que el pueblo sea aún más atractivo para quienes desean disfrutar de una mezcla de tradición e innovación.
La Fiesta dels 3 Tombs

Cada 17 de enero, Sant Feliu de Guíxols celebra la tradicional Fiesta dels 3 Tombs, una de las festividades más emblemáticas del municipio. Durante esta fiesta, se realizan desfiles con caballos y carruajes, y los habitantes del pueblo rinden homenaje a la tradición agrícola y ganadera de la región.
La Fiesta dels 3 Tombs es una de esas celebraciones que te hará sentir parte de la comunidad local, y si decides visitar Sant Feliu en esta fecha, podrás disfrutar de la música, el folclore y el ambiente festivo que caracteriza a este evento.
El bautizo de la Costa Brava: Un legado de Ferran Agulló
En 1908, el periodista y escritor Ferran Agulló, natural de Sant Feliu de Guíxols, fue el primero en utilizar el término «Costa Brava» para describir la región. Su artículo, que apareció en la revista «La Vanguardia», es considerado el «bautizo» de la Costa Brava, una de las zonas más famosas de España y un lugar conocido por su belleza natural y playas idílicas.
La historia detrás de este término es fascinante, y el hecho de que un hijo de Sant Feliu de Guíxols haya sido el responsable de acuñarlo le otorga a este lugar un valor especial para los visitantes interesados en la historia de la región.
El Casino de la Constanza

El Casino de la Constanza, inaugurado en 1851, es uno de los edificios más emblemáticos de Sant Feliu de Guíxols. Este «Bien Cultural de Interés Nacional» (BCIN) tiene una arquitectura impresionante que refleja la grandeza de la época en la que fue construido. Además, sigue siendo propiedad de sus socios y se utiliza para diversas actividades sociales y culturales.
El Casino de la Constanza es un lugar perfecto para aquellos interesados en la historia de la ciudad, y su estructura única y su ambiente elegante lo convierten en un punto de referencia imprescindible en la visita a Sant Feliu.
La pesca: un antes y un después
La pesca ha sido siempre una parte fundamental de la vida de Sant Feliu de Guíxols. Aunque hoy en día la subasta de pescado ya no es una práctica común, las embarcaciones de pesca siguen saliendo a diario para traer productos frescos del mar. Esta tradición pesquera sigue viva y es una de las características que define la esencia de este pueblo costero.
El puerto de Sant Feliu de Guíxols sigue siendo un lugar vibrante y lleno de actividad, donde los pescadores locales descargan sus capturas y contribuyen a mantener viva una tradición que ha sido parte de la identidad de la ciudad durante siglos.
El modernismo en Sant Feliu de Guíxols

El modernismo es otra de las características que define la arquitectura de Sant Feliu de Guíxols. A lo largo del pueblo, puedes encontrar numerosos edificios de estilo modernista que reflejan el auge de este movimiento artístico en Cataluña a finales del siglo XIX y principios del XX. El modernismo, con sus formas orgánicas y detalles decorativos, se ve reflejado en varios edificios de la ciudad, y su presencia contribuye al atractivo visual de este pintoresco lugar.
El gentilicio «ganxó»
Los habitantes de Sant Feliu de Guíxols son conocidos como “ganxons”. Este gentilicio tiene un toque coloquial y refleja el espíritu cálido y cercano de la gente de la localidad. Si visitas Sant Feliu de Guíxols, es probable que te encuentres con alguien que te salude con este término, creando una sensación de pertenencia que hace que te sientas parte de la comunidad local.
Conclusión
Sant Feliu de Guíxols es un destino fascinante lleno de historia, cultura y tradiciones que te sorprenderán en cada rincón. Desde los primeros asentamientos íberos hasta la industria del corcho, cada detalle de este hermoso pueblo en la Costa Brava te invita a explorar y sumergirte en su rica herencia. Además, las tradiciones como la Fiesta dels 3 Tombs y su influencia en el término «Costa Brava» hacen de Sant Feliu un lugar único.
Si decides ir a Sant Feliu de Guíxols, asegúrate de aprovechar al máximo tu visita, explorando tanto sus paisajes naturales como su patrimonio cultural. Y si buscas un lugar cómodo y acogedor para descansar, Hostal Es Portalet es una excelente opción, ubicada estratégicamente para que puedas disfrutar de la tranquilidad y la cercanía a las principales atracciones de la ciudad. Haz tu reserva hoy mismo y prepárate para disfrutar de una experiencia única en uno de los rincones más emblemáticos de la Costa Brava.
Preguntas frecuentes sobre los datos curiosos de Sant Feliu de Guíxols
¿Cuál es el mejor momento para visitar Sant Feliu de Guíxols
Durante la primavera o el otoño, cuando el clima es más suave y las multitudes de turistas son menores. Sin embargo, la temporada de verano también tiene su encanto, especialmente si disfrutas de las playas.
¿Cómo llegar a Sant Feliu de Guíxols desde Barcelona?
Puedes llegar a Sant Feliu de Guíxols en coche, tomando la autopista AP-7, o en autobús desde Barcelona. El trayecto en coche dura aproximadamente una hora y media.
¿Qué hacer en Sant Feliu de Guíxols?
Además de disfrutar de las playas, puedes recorrer la Via Verde Carrilet, visitar el Casino de la Constanza, o explorar los museos que honran la historia del corcho y la pesca.
¿Sant Feliu de Guíxols tiene alguna oferta de alojamiento destacada?
Sí, lugares como el Hostal Es Portalet ofrecen una excelente opción de alojamiento, con un ambiente acogedor y cercano a la playa.
¿Qué es la Fiesta dels 3 Tombs?
La Fiesta dels 3 Tombs es una tradición local que se celebra cada 17 de enero, con desfiles de caballos y carruajes en honor a la ganadería y la agricultura de la zona.
¿Por qué Sant Feliu de Guíxols es conocido como el lugar que bautizó la Costa Brava?
Ferran Agulló, un escritor nacido en Sant Feliu, fue el primero en usar el término «Costa Brava» para describir la región, en un artículo publicado en 1908.